Mahler: discografía esencial. Das Klagende Lied (1/2)

>> lunes, 3 de mayo de 2010


Mahler: discografía esencial. Das Klagende Lied.
Primera parte

(Ver Parte 2)


En el verano de 1910, Sigmund Freud recibe un telegrama con carácter de urgente solicitándole una entrevista... Es Gustav Mahler quien se lo envía y, no obstante que fue posteriormente cancelada (sucedio de nuevo en una segunda ocasión), la entrevista de todos modos tuvo lugar en los campos de la Universidad de Leiden, en Holanda. En un «psicoanálisis de emergencia», según comentaría posteriormente Freud a Theodor
Reik, le hace notar que su amor por Alma le significaría una contrariedad: él, Gustav, agobiado por las tragedias en su vida, tiene que abrazarse a un alma que no es propia: a Alma. Además, dijo a Mahler, que las experiencias vividas en su infancia habían hecho que su primer objeto de amor, más allá de su madre incluso, no era otra dama que la Muerte, vista en su relación con la dicotomía Tragedia-Frivolidad...
Un tercer dato: «Leiden» en alemán quiere decir «Sufrimiento», de todas maneras el destino mismo sigue casando a Mahler con Tanathos encaminándolo hacia el goce. En efecto: Gustav, vía Freud, será puesto frente al verdadero objeto del deseo, contorneando un cuerpo desde hacía mucho fragmentado y devolviéndole cual espejo la cicatriz de una pasión prohibida. Mahler encacaría a su objeto al año siguiente, cuando de urgencia es llevado a Francia tras sufrir un episodio cardíaco severo, falleciendo al día siguiente durante una poderosa tormenta.
Sirva esta pequeña historia para introducirnos al Mahler aún muy joven de Das Klagende Lied, una especie de «cantata escénica» que fue compuesta hacia 1880 con la finalidad de ingresar a la disputa que, por el «Premio Beethoven», convocaba el Conservatorio de Viena. Mahler no lo ganó, ya que el jurado (integrado por Hans Richter, Karl Goldmark, Johannes Brahms y Joseph Hellmesberger) nunca estuvo preparado para las innovaciones que presentaba el compositor.
La trama es de alguna manera kafkiana: dos hermanos buscan una flor que les permitirá casarse con una princesa. Tras encontrarla, uno mata al otro quedándose con la flor, la novia y el reino. Un juglar encuentra los huesos del hermano asesinado. De uno de ellos, hace una flauta que empieza a cantar cómo es que fue muerto. El juglar acude al Castillo Real y pide al ahora rey que toque la flauta... Al escucharse su canto y saberse tan ominosa historia, la reina se desvanece en trance mortal. Y, junto con ella, las paredes del castillo se vienen abajo, sumergiendo todo en más dolor y angustia...
Históricamente hablando, la primera versión presentada en la Academia constó originalmente de tres movimientos: Waldmärchen, Der Spielmann y Hochzeitstük. La instrumentación comprendía seis arpas y otra orquesta situada en la lejanía. Asimismo, un coro infantil y once voces solistas. En una primera revisión, llevada a cabo en 1893, el número de voces pasa de once a cuatro. Se suprimen el coro de niños, cuatro arpas y la orquesta en la lejanía. En una segunda revisión (tal vez hacia 1899), Mahler decide relegar el primer movimiento (que narra la prehistoria del cuento) por considerarlo demasíado largo e insignificante, pero revierte su decisión de omitir la orquesta en la lejanía en los movimientos dos y tres.
Bajo este estado de las cosas, la primera ejecución de la obra definitiva tendría lugar en 1901, con el propio Mahler a la batuta y siendo hasta hoy la versión mayormente ejecutada por ser la considerada «oficial». No obstante, en l969, tuvo lugar el descubrimiento de un facsímil de una partitura al parecer original, en donde se consignaban los tres movimientos prototípicos de la obra.

Las grabaciones
Las interpretaciones que vamos a escuchar son, en principio, las de la partitura definitiva publicada en 1901. Se tratan nada menos que la de Bernard Haitink al frente de los Coros de la Radio Holandesa y la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam (con Harper, Forrester, Procter y Hollweg en los papeles solistas) y, a continuación, la versión de András Ligeti dirigiendo Coros y Orquesta de la RTV Húngara llevando como solistas a Klara Takacs, Dénés Gulyás y Katalín Szendrenyi.
¿Por qué éstas versiones en particular?


Haitink, la referencia: un lamento transparente
Respecto a la de Haitink, porque la interpretación transcurre de una manera clara y transparente, las voces sin duda han sido adecuadamente escogidas y los Coros y Orquesta del Concertgebouw tocan doctamente una música que está, digámoslo así, en su alma (hay que recordar que el mismo Mahler la dirigió en incontables ocasiones). La forma en que las cuerdas son atacadas hacen resaltar esa peculiar pátina tardo-romántica que identifica a la Orquesta. El preludio es evocador y de inmediato nos sitúa en la trama. A continuación una soberbia Norma Procter nos participará de la oscuridad que desde siempre envolvió la música mahleriana y a la obra en particular. En contrarste, las voces de Harper y Forrester parecen rescatar el poco optimismo que pudiese envolver la obra, no obstante que al final se hacen eco de la tragedia y desolación de la trama. Hollweg, irreprochable, simplemente resulta un acierto ya que su voz entre férrea y aterciopelada pareciera haber sido diseñada para Das Klagende....




Parte 1 | Parte 2

10 comentarios:

Fernando G. Toledo 3 de mayo de 2010, 9:03  

Con este excelente artículo de nuestra columnista Itzel Valva comenzamos el recorrido por el que es, a nuestro criterio, la discografía esencial de las obras de Gustav Mahler, uno de los compositores más frecuentados por esta página. Espero los lectores-viajeros disfruten de esta travesía.

Oxio 3 de mayo de 2010, 21:22  

Debo agradecer la lectura :D
todos los días se aprende algo nuevo... si bien no he dejado de frecuentar el blog, hace rato que no escribo nada a modo de respuesta...
uan cosa q me ha llamado la atención... no sabía que Mahler fue atendido por el mismísimo Freud... un dato bastante curioso.

Por cierto, acabo de descargar la copia, y el primer fichero me arroja un error en la pista Beim Weidenbaum, im kühlen Tann...

saludos y muchas gracias por el esfuerzo que hacen de compartir la buena música =D

Fernando G. Toledo 4 de mayo de 2010, 6:49  

Lo revisaré.

Fernando G. Toledo 4 de mayo de 2010, 8:01  

Hasta que pueda revisarlo, una opción es apelar a la función de recuperación de archivos del WinRar. Con el botón derecho, pinchar en "recuperar archivos". Eso debería solucionar el problema.
Saludos.

Oxio 4 de mayo de 2010, 18:12  

Acabo de revisarlo... lo descargué de nuevo, y sigue sin funcionar el archivo T-T

quiero escuchar la pieza, me la propagandearon ustedes mucho como para querer quedarme sin oírla aún D:

saludos :D

Fernando G. Toledo 5 de mayo de 2010, 11:24  

Hay un enlace provisorio que funciona perfectamente, luego habilitaré uno nuevo.
Saludos.

Oxio 5 de mayo de 2010, 18:06  

muchas gracias :D

lo escuché y me agradó bastante... cuando esté con más tiempo, lo escucharé con más atención y detalle
agradecido de nuevo, por el esfuerzo de traernos la buena música

por cierto, cuándo siguen con la integral de Shostakovich?

saludos
atte
yo

Fernando G. Toledo 6 de mayo de 2010, 15:35  

La integral de Shostakovich está en marcha y vamos entregándolas en dosis justas para hacer más placentera su degustación.

Fernando G. Toledo 6 de mayo de 2010, 17:28  

ENLACE REPARADO

Corsario 6 de mayo de 2010, 18:43  

Plenamente de acuerdo, Haitink firma no solamente la mejor versión del Das Klagende Lied, sino además uno de los registros más bellos de toda la discografía mahleriana. Yo sacaría eso sí a Chailly, su inagotable capacidad de irritar al oyente y su niñito. Pondría a las señoras bien desayunadas del Das Klagende pionero de Fekete (1950, también en dos movimientos). Por cierto que -en 3 movimientos- Boulez me sigue pareciendo muy sólido, a pesar de que su lectura reúne ediciones distintas, no como la insustancial lectura de Nagano, que respeta la original de 1880.

Mozart: Sinfonía Nº 25 - I Mov. - Böhm

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