Pettersson - Su vida y su obra - Presentación

>> jueves, 28 de octubre de 2010


Allan Pettersson: vida y obra
Presentación

«La música que conforma mi trabajo es mi propia vida,
sus bendiciones, sus maldiciones: con el fin de
redescubrir la canción una vez cantada por el alma».
Allan Pettersson


Escribir sobre Allan Pettersson, escribir sobre su música, es una tarea personalmente difícil y que toca la profundidad de mi fibra, ya no solo musical, sino humana. Emprendo este arduo proyecto, el de presentar su vida y la totalidad de su obra, con el mayor entusiasmo y la mayor dedicación posible, agradeciendo de antemano la posibilidad que me ha dado Fernando G. Toledo de utilizar su excelente blog como trampolín para mi personal misión, que no es más que acercar la obra del brillante, del mayor compositor sueco como dicen algunos especialistas, a todas las personas que nos leen, a todos aquellos que con voluntad propia quieran emprender este viaje sin retorno que representa la música de un individuo realmente atípico, verdaderamente particular, en la historia de la composición musical.

El compositor
Haciendo una breve introducción para los que aún no le conozcan, al referirme a Allan Pettersson describo a un compositor como la copa de un pino, nacido en Västra Ryd, en la provincia de Uppland, Suecia, el 19 de septiembre de 1911; la provincia o el landskap de Uppland se halla en la costa este de Suecia, al norte de la capital Estocolmo, y linda con el lago Mälaren y el mar Báltico. Västra Ryd es un pueblo del llamado Uppland-Bro, a medio camino entre Estocolmo y Upsala, y era –aun hoy lo sigue siendo– una de las zonas más pobres del país. Se le ha considerado por muchos como el «Shostakovich sueco», incluso se le ha identificado en ciertos pasajes de su obra con Mahler, tal vez por su profundo y desgarrador dramatismo, o muy posiblemente debido al común hecho de componer grupos de canciones, en el caso de Pettersson, principalmente sus 24 Barfotasänger (24 Canciones Descalzas), que luego eran utilizadas como base temática para algunas de sus sucesivas sinfonías. También guarda posible relación con estos dos grandes compositores el hecho de que su obra está impregnada de una profunda dosis autobiográfica, o no sé si es mejor decir que sus experiencias vitales son expuestas a través de su música, en definitiva, todo lo que se escucha refleja la aventura que le tocó vivir.
Desde un punto meramente cronológico, Pettersson estudió entre los años 1930 y 1939 violín y viola en el Conservatorio Real de Música de Estocolmo, durante los años ’40 ocupó un puesto en la sección de violas de la Orquesta de la Sociedad de Conciertos de Estocolmo, ciudad donde vivió casi toda su vida. Pero interesado en componer estudió con Karl-Birger Blomdahl, Otto Olsson, René Leibowitz y Arthur Honegger, a partir de los años ’50 abandonó la interpretación y se dedicó a la composición profesionalmente. Hay que tener en cuenta que parte de sus estudios sobre composición los desarrolló en Francia, en París, en un periodo en el que la capital francesa era epicentro de las técnicas compositivas atonales.
Su vida fue en muchos aspecto miserable, con una infancia muy pobre: de allí su temperamento oscuro el cual ha sido siempre uno del los ejes de su música. Pero fue sobre todo con la artritis reumatoide, incurable y progresiva, en los años ’60, con la que su música adquirió ese sonido tan oscuro que le caracteriza. Aun así, no todo en él es oscuro. En esto radica uno de los atractivos de su legado, lo hermoso de su música converge en la existencia de ventanas de luz por donde penetra la vida, el amor, la pasión por la música, una pasión profunda y prístina.
Siempre vivió en él la preocupación por los pobres, por la experiencia de su infancia. Expresó en su música, 16 sinfonías, tres conciertos para solista y orquesta, tres conciertos para orquesta, dos ciclos de canciones y música de cámara, la rabia de la vida de los oprimidos y las personas anónimas, y la compasión por su misma vida. Es interesante recalcar su insaciable pasión por la literatura y especialmente por la poesía, en especial por uno de sus poetas preferidos, Pablo Neruda, del cual utilizó algunos versos.
Así pues, nos encontramos en frente de un colosal corpus sinfónico, en el cual Pettersson para su creación no hizo una elección estricta sobre vías tonales o atonales, simplemente utilizó todos los recursos a su alcance. Aunque su música suena extremadamente «moderna» por el uso frecuente de disonancias y procedimientos atonales, nunca se adscribió al dodecafonismo o al serialismo y su estilo de composición es sumamente personal e inclasificable.
En sus últimos años vivió como un autentico ermitaño, acompañado solo de su esposa Gudrun, la cual permaneció a su lado desde 1948 hasta su muerte, el 20 de junio de 1980. La decisión de prohibir la interpretación de su obra en los últimos años de su vida le llevó a un aislamiento aun mayor si se puede.
La idea de este proyecto en el que me embarco a partir de hoy es el de mostrar toda su obra, toda la discografía existente de su legado, en capítulos que se irán sucediendo con regularidad. El dilema que me ha acompañado en estos días es el de decidir con qué obra y con cuál interpretación comenzar este extraordinario viaje. He pensado comenzar con su primera obra, o tal vez con su grupo de 24 Barfotasänger (24 Canciones Descalzas), o que sería mejor hacerlo con su Segunda sinfonía (que corresponde a la primera, la cual destruyó). En fin, he decidido abrir esta aventura con su sinfonía más emblemática, la que según todas las personas que conozco ha servido de espectacular introducción a su obra: me refiero a su Séptima sinfonía, la supuesta mejor carta de presentación a la música del compositor. Así pues, haré una excepción al comenzar, ya que luego intentaré seguir una vía cronológica e iré presentando una a una toda su discografía.
Sobre la Séptima (sinfonía en un solo movimiento) prefiero no pronunciarme, ya tocará a su debido tiempo hacerlo en su oportuno espacio cronológico, solo les pido concentración y sobre todo paciencia, mucha paciencia, con la promesa de que luego de ese aparentemente eterno y macabro ostinato, casi hipnótico, se abrirá ante ustedes el corazón de un grandísimo compositor. Aquí se trata, sobre todo para los principiantes en la música del compositor sueco, de escuchar, escuchar con atención y paciencia, o morir en el intento. La recompensa será infinita.

Esta versión
La versión que les traigo hoy es una de las cuatro Séptimas que existen en el mercado discográfico. Luego les avanzaré a modo crítico mi preferida, solo adelanto que la versión más antigua que existe actualmente en disco fue la interpretada por el celebre Antal Doráti. Todas ellas serán presentadas en el turno referente a la Séptima sinfonía, incluyendo evidentemente la histórica de Doráti. Hoy les adelanto la versión que se encuentra a medio camino entre una gran objetividad y una pasión desbordante. Transparente, equilibrada y compacta: Allan Pettersson: Sinfonía No.7. Philharmonischer Hamburg, dirigida por Gerd Albrecht.

6 comentarios:

Music for Songwriters 28 de octubre de 2010, 21:46  

Thanks for sharing this one! I love listening to it! good job! keep it up!...

Elgatosierra 28 de octubre de 2010, 23:59  

Esto tiene una pinta estupenda Rolando, veamos lo que nos depara el bueno de Pettersson.
Te diré que sólo conocía de él sus “Canciones descalzas” y su “Sinfonía n.º 7”, y que me habían hablado muy bien de sus “Siete sonatas para dos violines”.
Con los referentes musicales de Leibowitz y Honegger y los literarios de Neruda la perspectiva no puede ser mejor.
Esta versión que has escogido, como tú mismo muy bien apuntas, es de una transparencia inmaculada.
Muchas gracias Rolando, ya estoy preparado para la ventura y esperando con auténtica esperanza.
Salud, paz, sonrisas y cordiales saludos.
Elgatosierra

Anónimo 29 de octubre de 2010, 15:17  

Barbaro

La septima de Pettersson es una de las obras maestras de la segunda etapa del siglo XX, quizas la unica obra por la que recibio una ovacion atronadora....enmedio de su aislamiento mental...Me imagino que la celebre grabacion en vivo del maestro Commisiona esta en la lista....mil gracias.

ERNESTO NOSTHAS

HaTu 29 de octubre de 2010, 19:34  

Se agradece ! mluego de haber escuchado esta sinfonia que me dejo atonito me gustaria saber mas de el y su musica y la obra que compuso inspirado en el buen Neruda ! Saludos y gracias

Anónimo 30 de octubre de 2010, 1:14  

Muchísimas gracias por vuestros emotivos mensajes. Espero poder estar a la altura de las expectativas creadas, pero más aun, espero poder contribuir de un modo activo con el reconocimiento hacia un compositor que se entrego de cuerpo y alma a la música.
ROLANDO MORENO

Guillermo 31 de octubre de 2010, 1:05  

Me anoto al viaje Pettersson! Algunas se sus sinfonias me han dado en el corazon. Espero este 7mo, bajando ahora!! Mil gracias, por este y de adelantado po rel esfuerzo que haces aqui.

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