Rott - Sinfonía en mi mayor - Samuel

>> miércoles, 28 de octubre de 2009



La sinfonía de Rott: prehistoria de Mahler o eslabón perdido entre Brahms y Wagner

Éste fue el disco que, para muchos, puso a Hans Rott (1858-1884), por fin, en la constelación de los pioneros del gran sinfonismo post Beethoven. Si así fue, esto es, primero y principal, por su relación vital y musical con Gustav Mahler, un músico para el que ya «el tiempo había llegado» y había preparado el terreno para descubrir lo que algunos se han atrevido a llamar su «germen».
Rott (muerto prematura y dolorosamente en un hospicio) dejó una obra muy breve pero intensa. Tanto que fue su amigo Mahler quien dejó asentada en un escrito la importancia de su música:

«Lo que la música ha perdido con él es inconmensurable: su genio se elevaba a tal altura, ya en esa primera sinfonía que escribió con apenas 20 años, que no exagero al decir que fue él el fundador de la Nueva Sinfonía, tal y como yo la entiendo. Pero lo que quería no llegó a conseguirlo plenamente. Es como si alguien lanzase algún objeto con todas sus fuerzas pero, todavía poco hábil, no alcanzase plenamente su objetivo. Pero yo sé adónde quería llegar. En efecto, Rott se encuentra tan próximo de aquello que me resulta más personal e íntimo que ambos somos dos frutos del mismo árbol, nacidos del mismo suelo, nutridos por el mismo aire. Hubiera podido aprender mucho de él y, quizá, hubiéramos explotado los dos a fondo el contenido de esta nueva época que está en vías de brotar para la música».


Las palabras de Mahler, tan consagratorias, eran difíciles de constatar hasta que a principios de 1980 el musicólogo Paul Banks consiguió reconstruir la Sinfonía en mi mayor, que Rott escribiera en 1878 y que pocos habían oído hasta entonces. Volcada en una partitura completa, la pieza fue tomada por el director alemán Gerhard Samuel y estrenada el 4 de marzo de 1989 en Cincinnatti (Estados Unidos), con la juvenil Cincinnatti Philharmonia Orchestra. Fue todo un suceso, un suceso previsto, dado que tras las funciones inaugurales, el cuerpo orquestal completo viajó a París para tocarla allí el 10 de ese mes. Dos días más tarde, ya en Londres, Samuel y su orquesta entraban a grabar durante dos días esta obra, en un estudio de excepción: la monumental Iglesia Saint James, en el Picaddilly londinense. La producción y edición del sello Hyperion resultaron uno de los discos más celebrados de ese mismo año, tras su publicación.
Por entonces, y como decíamos, el disco y los conciertos fueron para muchos una «revelación». La obra de Rott permitía, en efecto, relacionar su escritura con la de al menos las tres primeras sinfonías de Mahler. Se habló, con hipérbole, de plagio, pero lo cierto es que los parentescos sonoros entre las sinfonías de estos amigos eran notables. El adagio (movimiento 2, Sehr langsam) nos conecta, por ejemplo, con la Sinfonía Nº 3 de Mahler. El scherzo (movimiento 4, Frish und lebhaft) con el propio «a toda vela» de la Titán.
Por algo el Sunday Times, al comentar el disco de Hyperion, anotaba: «Ningún interesado en cotejar la autenticidad de Mahler puede atreverse a ignorar la preciosa sinfonía de Rott». El Musical Times, por su parte, incidía en la cuestión: «(El disco es) una revelación… por un lado soprenden los numerosos temas que uno siempre asumió eran propios e Mahler, pero por otro lado, la obra prueba tener una integridad y universo sonoro propios».
El morbo «mahleriano» del asunto, si bien estuvo servido como para llamar a la obra «la 00 de Mahler», es cierto que fue mitigado después, en especial cuando pudo valorarse, con mejor perspectiva, el entramado de la obra, en la que aparecen, sí, esas novedades que se encaminaban a la «nueva sinfonía» de la que el autor de La canción de la tierra sería gran valedor, pero también citas del propio Rott a otros compositores insignes: Bruckner, Wagner y Brahms, nada menos, entre ellos. Tanto que (y esto corre a cuenta del firmante de esta nota), podría considerarse esta obra como el «eslabón perdido entre Brahms y Wagner (o Bruckner)».
Como fuera, esta bellísima Sinfonía en mi mayor de Rott es una obra que merece el rescate de que ha sido objeto. Luego de esta, por varios motivos, referencial grabación, han aparecido otras versiones, incluso con orquestas de mejor nivel (baste mencionar a Russell Davies y la Sinfónica de la Radio de Viena, para CPO; Leif Segerstam con la Sinfónica de Norrköping, para BIS y Sebastian Weigle y la Sinfónica de la Radio de Munich, para Arte Nova), pero la Cincinnatti Philharmonia Orchestra, con su gran interpretación que cumple dos décadas, ya tiene su sitial de honor atado, para siempre quizá, al redescubrimiento de Hans Rott para las generaciones venideras.


Rott - Sinfonía en mi mayor - Samuel



Nota: entre los melómanos circula una grabación no oficial de esta obra, interpretada por la Filarmónica de Berlín bajo la batuta de Neeme Järvi, en directo y en concierto en la Philharmonie berlinesa (setiembre de 2007). Hay coincidencia en que probablemente sea ése el mejor registro (además, en vivo) de esta sinfonía magnífica.

9 comentarios:

Äriastóteles Lumínico 28 de octubre de 2009, 6:29  

¡Paleontología estética!

Excelente, Fernando. Gracias por presentarme a Rott.

Quinøff 28 de octubre de 2009, 8:55  

Estupenda entrada, Fernando! Rott bajo la luz precisa, para revelar su genuina grandeza. Un tesoro el disco de 'Helios' (más tarde reeditado como 'Hyperion' a secas).
Con aprecio,
J.

Fernando G. Toledo 28 de octubre de 2009, 12:56  

¡Gracias, Quinoff! Es de verdad un tesoro este disco (además, de muy bello arte), que por lo que dice la portada tuvo una historia inversa a la que has contado: primero salió por Hyperion y luego por Helios, que es el sello "barato" de Hyperion.

http://www.hyperion-records.co.uk/al.asp?al=CDH55140&f=rott

javier ruiz 29 de octubre de 2009, 1:30  

Gracias por el blog y por la música que nos enseñáis. Un abrazo desde Granada.
javier ruiz.
www.todolomaloseaesto.com

Elgatosierra 29 de octubre de 2009, 11:25  

Buen trabajo Fernando.
A Samuel y sus muchachos hay que reconocerles el valor de haber descubierto la obra y haber tenido la fuerza de sacarla adelante. El primer paso siempre es el más difícil y eso siempre hay que tenerlo en cuenta. Los que vienen detrás pueden utilizar el trabajo realizado y sacarle mayor rentabilidad.
A mi modesto entender la versión que nombras al final, de Neeme Järvi con la Filarmónica de Berlín, es mejor que ésta.
Salud, paz y unas sonrisas para Samuel y sus muchachos y para Fernando por favor.
Elgatosierra

Aguador 7 de noviembre de 2009, 6:22  

Hola a todos:

Propongo, para el caso, que Fernando o cualquier amigo del blog que disponga de la versión de Järvi la "suba", para que podamos compararlas.

Saludos,
Aguador

Fernando G. Toledo 13 de noviembre de 2009, 19:14  

OK, eso haré.

Beaumarchais 17 de febrero de 2010, 9:06  

La puesta por G. Toledo da un error en el volumen 2.

Puede que a alguien le interese :

http://rapidshare.com/files/126649568/Hans_Rott_-_Symphony_in_E_major.rar

(Radio Sinfonie Orchester Wien, Dir. Dennis Russell Davies)

Fernando G. Toledo 26 de abril de 2010, 19:09  

He revisado el volumen 2 del primer enlace y los archivos descargan perfectamente, sin dar ningún error.

Mozart: Sinfonía Nº 25 - I Mov. - Böhm

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