Schumann - Dichterliebe y otras composiciones sobre poemas de Heine - Finley - Drake

>> miércoles, 9 de junio de 2010


Robert Schumann: Bicentenario de su nacimiento


>>CRISTINA ALFONSO
Especial

Sin duda alguna, Robert Alexander Schumann (Zwickau1810 – Endenich 1856), fue uno de los arquetipos del Romanticismo alemán. Hoy, 8 de junio, a 200 años de su natalicio, se lo recuerda en todo el mundo no sólo por la valiosa producción musical, sino también por favorecer y difundir la creación artística de sus contemporáneos, tanto en las ramas de la música como de la literatura.
No fueron pocos los que incursionaron, como Schumann, en más de una disciplina a lo largo de la historia del arte. Aunque hoy en día nadie se acuerde, por ejemplo, de la obra musical de Nietzsche, podría decirse, al igual que ocurrió con Hoffmann o Miguel Ángel, que las otras artes circundantes alimentaban ese arte principal. Como vemos, no es casual entonces, que entre los nombres de Hoffmann (1776 – 1822) y Nietzsche (1844 – 1900), se extienda el siglo del Romanticismo alemán, en el cual los valores de la música predominaron tanto en el arte como en la vida. Un siglo en cuya mitad se levanta la figura de Robert Schumann.
Apenas si se escuchaba música en la casa paterna. De niño y adolescente, su primera afición en el seno familiar, fueron los libros. No obstante, fue el padre del pequeño Robert –editor, ensayista, traductor– quien le hizo conocer los poetas alemanes y descubrió su talento para la música estimulándolo para que estudiase piano.
A lo largo de la vida de Schumann, la literatura y la música compitieron sin volverse en pugna y se correspondieron con armonía y equilibrio. Esa competencia, que virtualmente corresponde a una dicotomía, reveló un rasgo fundamental del carácter de Schumann «el hombre», y de Schumann «el artista»: anverso y reverso de un mismo cuerpo.
Su vocación por la música se ubicó por encima de su temperamento literario en un único corpus indivisible, fusión de la música con la palabra. El compositor operó así con ambos sistemas semánticos, y en este sentido, su ensayo El mundo del sonido (Die Tonwelt) y su composición pianística Papillons op. 2, marcaron el momento determinante en la creación schumanniana, vuelco que va de la poética musical a la música poética, conduciendo su ímpetu compositivo al mundo de la canción artística, el Lied.


Antes de comenzar las clases en la Universidad, Schumann inició un breve viaje. Tomó la diligencia de Leipzig, al pasar por Bayreuth visitó la tumba de Jean Paul y al llegar a Munich, tuvo un encuentro muy significativo con el ya popular Heinrich Heine, poeta que se convertiría en su preferido y cuyos versos ocuparían un lugar preponderante en la producción dedicada a la canción artística.
Además de asistir a la Universidad de Leipzig, Schumann comenzó, por entonces, a dedicar buena cantidad de tiempo a la música, tanto a la composición como a la ejecución. Es por esta época, cuando empieza a aparecer, en sus diarios y cartas a su madre, el nombre de aquél que fuera su maestro de piano, con cuya hija Clara –niña prodigio de ese instrumento– se casaría más tarde. Los momentos más dichosos y los más conflictivos están vinculados a este período.
Si bien Schumann nunca mostró las capas más profundas de su personalidad, desde el comienzo de la década de 1830 en adelante, se volvió aún más hermético volcándose casi por entero hacia su mundo interior gobernado por tres principios: su amor por Clara, su trabajo en la nueva revista (Neue Zeitschrift für Musik) y la música.
En setiembre de 1840, en el así llamado años de las canciones, se casó con la virtuosa pianista y compositora Clara Wieck. Ya en febrero de ese mismo año, le había expresado en sus cartas: «desde ayer por la mañana he escrito casi 27 páginas de música». Al mes siguiente aparecieron impresas sus primeras canciones en el suplemento de música de su revista y hacia fin de año había producido alrededor de 138 obras vocales, de las cuales 45 pertenecían a Heine. El «año de las canciones» –el Liederjahr– de 1840 significó la etapa culminante de Schumann como compositor. Cada canción es un mundo lleno de contrastes y sutilezas en el que él mismo se convierte en poeta lírico asimilando totalmente la esencia del poema y creando imágenes que refuerzan tanto la dinámica del verso, como la musicalidad de la palabra. «La poesía no es menos misteriosa que la música», nos decía Borges, quien admiraba la obra de Heine. La poética musical y la música poética en las creaciones de Schumann, se fundieron en perfectas miniaturas literario-musicales que alcanzaron la cumbre suprema.

Estimuló el interés por Brahms

Schumann mantuvo una amistad artísticamente fructífera tanto con vanguardistas románticos, entre ellos Liszt y Wagner, por quienes sentía gran admiración, como con Mendelssohn, entre los conservadores musicales. De este modo Schumann conoció al joven Brahms durante una gira de conciertos y en su calidad de entusiasta editor de su prestigiosa revista musical supo atraer la atención de los críticos y empresarios de música sobre el talentoso Brahms, lo que contribuyó notablemente a que éste se convirtiese en un compositor conocido y admirado.
La relación entre ambos duró hasta la muerte de Schumann, pero el vínculo más destacable fue el que tuvo con la esposa de éste, con Clara, con la que estableció una larga y profunda amistad. Brahms solía presentarle a Clara sus composiciones antes de estrenarlas y en ocasiones, ella era la encargada de estrenar algunas de sus obras pianísticas.

Schumann y Chopin, nacidos en el mismo año

Es posible que la crítica más célebre de la historia de la música haya sido escrita por Robert Schumann acerca de una obra de Chopin. La nota, que en el primer párrafo decía: «Señores, quítense el sombrero: un genio», se publicó en el diario Allgemeine Musikalische Zeitung en 1831. Schumann había construido su escrito como una pequeña escena refiriéndose al opus 2 de Chopin, las Variaciones sobre «Là ci darem la mano», en la que intervenía Eusebius, uno de los seudónimos del compositor.
El encuentro entre estos dos talentos nacidos en el mismo año, originó el primero de los cientos de artículos que firmara Schumann, considerado como el acta de nacimiento de la crítica musical. De ahí en más, se interesó regularmente por Chopin en su revista Neue Zeitschrift für Müsik.
La doble personalidad se debatía en sus escritos entre el bravo Florestán y el soñador Eusebius, con quienes formó en su fantasía la imaginaria «Liga de David». La crítica introdujo además la figura de Meister Raro aludiendo a su maestro de piano. Los tres lo acompañaron a lo largo de su vida musical y se constituyeron en proyecciones de distintos aspectos de su personalidad.
Desde la revista que había fundado en 1834 y como nadie en la historia de la música, asumió con la «Liga…» la rigurosa defensa de los mejores compositores de su época, luchando duramente además –como compositor y como crítico– contra los ataques de los filisteos del arte.


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Para disfrutar del genio del compositor, proponemos este premiado disco con el barítono Gerald Finley y el pianista Julius Drake, que incluye canciones de Heine, baladas y romances.


Gracias, Paracelcius

12 comentarios:

Anónimo 9 de junio de 2010, 7:28  

La tercera parte no se puede decargar. Que lastima!

Peppino

Fernando G. Toledo 9 de junio de 2010, 7:37  

Lo revisaré, pero seguramente es un problema momentáneo de Mediafire.

Anónimo 9 de junio de 2010, 10:51  

parece che no es temporaneo. Meidafire no permite màs de descargar un tercero zip en el mismo folder.
Peppino

Fernando G. Toledo 9 de junio de 2010, 11:44  

OK, Peppino. El error está en Mediafire pero no es temporal. Subiré de nuevo la parte 3.

Anónimo 9 de junio de 2010, 12:18  

gracias!

Peppino

Charlie B 9 de junio de 2010, 12:27  

Thank you for all your uploads. I have enjoyed them immensely. Unfortunately part 3 of this simply will not download, which means the last four songs of Dichterliebe are missing. I have tried many many times to download it, but Mediafile always says it is not available. Is it possible to upload part 3 again, separately?

Fernando G. Toledo 9 de junio de 2010, 15:20  

I'll fix it. Please try later.

Fernando G. Toledo 9 de junio de 2010, 18:16  

Enlace sólo para la parte 3

http://www.4shared.com/file/EFiTXtY3/Schumann-_Dichterliebe_Finley_.html

Charlie B. 9 de junio de 2010, 18:45  

Thank you *very* much indeed. That is wonderful. I have started to enjoy a superb set of performances already! (btw, your other blogs look very interesting -- I have just discovered them -- and I look forward to reading them in the coming days and weeks.) Best wishes and thanks again. Charlie B. (England)

Anónimo 10 de junio de 2010, 4:59  

Perfecto Fernando!
un compleano maravilloso. Come tu musica ahora descargable. Obrigado.

Peppino

Fernando G. Toledo 10 de junio de 2010, 16:44  

Thanks, Charlie. I appreciate your effort to read our texts in spanish language.

Jhon Rivera 9 de marzo de 2015, 10:21  

hola, quiero invitarte a la faviconera de SONIDOS & NOTAS.

Es publicidad gratuita para tu blog. ;)

Mozart: Sinfonía Nº 25 - I Mov. - Böhm

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